martes, 30 de octubre de 2007

F & M

- ¿Te digo algo?

- Sí, ¿Qué cosa?

- Te amo

-

- Mmm…bueno, lo dije para que respondieras algo

- Lo siento, es que me impresionaste

- ¿No te lo esperabas?

- Claro que no

- No lo querías…

- ¡No, no he dicho eso!

- Pero se nota…se nota que no lo querías. Lo siento, olvídate ¿si?

- No, pero…espera, si no he dicho nada

- Ah, ¿Quieres responder?

- Tampoco he dicho eso…

- ¿Ves? Si ni siquiera sé lo que quieres…

- Sí, si sabes lo que quiero. Te quiero a ti

- Pues no lo parece…

- ¿Cómo que no?

- No…a la primera que te digo lo que siento, simplemente pones cara de…

- Vamos, no he puesto cara de nada

- Claro que sí, pusiste cara de que “yo no he escuchado eso”

- Claro que no

- Bien sabes que sí. No me mientas, si me di cuenta. No soy tan tonta

- Nunca he dicho que lo fuera. Pero es que me pillaste de sorpresa

- Es simplemente una excusa…ya sé que no me amas

- ¡Hey! Yo no he dicho eso

- Pero lo demuestras con tu rostro y lo que me estás diciendo ahora

- Pero es simplemente que me tienes impresionado…aún no lo había pensado

- Ah, para amarme, ¿Tienes que pensarlo?

- No, no quise decir eso…

- Pues eso fue lo que dijiste…eres un asco

- Oye, no me trates así, ¿Qué te pasa?

- Pasa que estoy harta de que evadas estos momentos

- ¿Qué momentos?

- Los momentos en que yo te puedo decir que te amo y tú deberías responderme, pero no lo haces

- Ah, ¿Lo has hecho antes?

- ¡Por supuesto! Y eso es lo que más rabia me da

- ¿Y por qué?

- Porque siempre que trataba de decirte lo que sentía, me cambiabas el tema. No me puedes decir que no te dabas cuenta, no me mientas

- Pero de verdad, nunca lo noté

- Eres un mentiroso… te odio

- Vamos, pero para qué ponerse así

- Me pongo así porque me siento engañada

- Pero yo no te he engañado

- ¡Claro que sí! Me hiciste creer que me amabas

- No, nunca lo hice

- Ah claro, nunca lo hiciste, yo fui la tonta que lo creí, ¿verdad?

- Mmm…algo así, sí

- ¡Ay! ¡Eres muy desagradable!

- Mentira, soy adorable, acabas de decir que me amas

- Pues ahora te odio

- No mientas

- No es mentira, no sabes de lo que es capaz una mujer

- No, porque soy hombre

- ¿Enserio? Fíjate que no lo había notado

- Ya te pusiste…

- ¿Ya me puse qué?

- Olvídalo

- Claro, obvio que lo olvido, como todo lo demás

- ¿Tenemos que hablar esto?

- ¡Sí! Tenemos que hablarlo, ya estoy harta…

- Entonces no sigamos y deja las escenitas

- ¿No quieres seguir? ¿Quieres terminar? ¡Claro! Es la escena perfecta. Ahora solo me culparás a mí por todo y no tendrás cargo de conciencia por dejar a la tontita que se enamoró de tí

- Deja de hablar tonteras

- No, no dejaré de hablar porque no son tonteras

- Me tienes harto… ¿Te puedes callar?

- ¡No quiero! ¡No pienso callarme!

- Eres una pendeja

- ¡Sí, lo soy! una pendeja que engañaste sin ningún tipo de arrepentimiento y tu actitud me tiene harta

- ¿Me quieres decir algo más?

- No…ya he dicho mucho… ¿Por qué? ¿Acaso te importa lo que tenga que decir?

- No, sólo te di la oportunidad de decir lo último…

- ¿Qué…?

- Muy tarde…Au revoir

________________________________________________


El poder de la mente hace mucho...tanto, que ella se ha vengado...